Mammarella y las clases: “Sobre todo para los más chicos se necesita una fuerte presencialidad”

El rector de la UNL advirtió: “Hay una generación que si la dejamos uno o dos años en la calle no la recuperamos más”

El rector de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), Enrique Mammarella, visitó la redacción de UNO Santa Fe y habló sobre la discusión que se centra en la presencialidad o la virtualidad de las clases.

Al respecto, Mammarella dijo que lo que sucede con la educación y las clases se analiza de manera general, como se lo hizo con el resto de las actividades durante la pandemia. “Hay una generación que si la dejamos uno o dos años en la calle no la recuperamos más”, dijo y advirtió: “Estamos mirando mal”. Además, pidió actualizar los protocolos porque “ya quedaron viejos”.

—¿Las clases virtuales llegaron para quedarse o las clases presenciales son indispensables?

—La virtualidad llegó para acompañar a la presencialidad, así como ya había un avance de la tecnología en la presencialidad, en la simulación, en poder contar con videos que te acompañen cuando volvías de la presencialidad a tu casa para estudiar. De hecho, muchos de nuestros estudiantes antes de que estuvieran los videos y los materiales de la universidad volvían a su casa y ponían YouTube. Son una generación de youtubers viendo cómo se resuelve un problema matemático. Mis hijos estudiaron así. Pero ahora sí hay un componente de la virtualidad que nos va a permitir cambiar la metodología. Deberíamos ser mucho más eficientes con el uso del tiempo. En general la universidad era pensada para un estudiante que se dedicaba sólo a estudiar y que podía disponer de todo el día para estudiar y en base a eso organizábamos las carreras. Por eso había mucho traslado, muchas horas muertas y ahora la virtualidad probablemente nos ayude, aunque no todo se va a resolver con la virtualidad, ni con la simulación, ni con lo remoto. Sabemos que muchas carreras necesitan la presencialidad, de estar acompañados en el proceso de enseñanza y aprendizaje mostrándoles el expertise de cada uno y, además, haciendo cosas con las manos.

—¿Cómo analiza la discusión política y social que se dio sobre la necesidad de las clases presenciales?

—Creo que en general la discusión social y política sobre la educación acompañó a lo que fue la discusión en general de todas las actividades de la pandemia. Hemos discutido por actividad y no por cosas que estaban bien o cosas que estaban mal. Cuando discutimos un rubro económico que puede estar abierto, lo discutimos en general. No discutimos si se hacen bien o mal las cosas. Esto lo vimos durante toda la pandemia. Lo mismo en educación. Estamos hablando de educación presencial o no presencial. Nosotros necesitamos, sobre todo a nivel de los más chicos, una fuerte presencialidad. Hay escuelas que estuvieron abiertas y que van a seguir abiertas durante toda la pandemia porque tienen que dar toda la asistencia social, como la alimentaria, la entrega de material. El tema es si esos chicos están en sus casas en un buen ambiente para hacer la tarea, si están acompañados, si tienen a alguien al lado que les pueda brindar asistencia. Si esos chicos no están cuidados lo que estamos haciendo es un daño muy grave. Son chicos a los que podemos dejarlos en la calle con todo lo que les puede pasar ahí. Si los padres están trabajando afuera, no están acompañados por nadie, no tienen recursos económicos y estamos hablando de escuelas a las que por lo general se llega a pie, ahí no está el problema de aglomeración que presume una escuela céntrica a la que los padres van con el auto. Estamos mirando mal porque miramos la actividad en general y no miramos lo que está sucediendo en cada uno de los lugares. Hay escuelas donde a futuro la única posibilidad es no perder la conexión escolar de los chicos. Hay toda una generación que si la dejamos un año o dos años en la calle no la recuperamos más.

El rector de la UNL, Enrique Mammarella, dijo que para los más chicos se necesitan las clases presenciales.

El rector de la UNL, Enrique Mammarella, dijo que para los más chicos se necesitan las clases presenciales.

—¿Es posible ese esquema ante una situación sanitaria tan apremiante como la que tenemos en la ciudad de Santa Fe?

—Yo invitaría a las autoridades a poner cámaras en los alrededores de las escuelas y en los barrios y veremos cuál es el cumplimiento de la pandemia en la cercanía. Hay un mapa en el cual se muestran a todas las escuelas del país y qué cobertura tienen cada una de las ciudades. Santa Fe tiene un problema con el transporte. Una cosa es si hay que usar el transporte público, otra es si hay que usar el auto. El problema es la circulación hacia la escuela. Mientras que en las escuelas de los barrios, que están a dos cuadras de la vivienda de los chicos que van caminando, en bicicleta o que están en la calle. ¿Cambió la condición?

—Ustedes, como institución educativa, ¿pudieron opinar sobre este tema?

—Nosotros, como institución educativa formamos parte del Comité de Salud. Allí dimos nuestro parecer en general sobre la situación de la pandemia. No fuimos convocados a ninguna instancia donde tenga que discutirse la educación, sino situaciones sociales generales de lo que sucede en la pandemia. Es lo que hemos dicho y lo que uno ve, como que hay locales que tienen muchas mejores condiciones que otros y no funcionaron porque su rubro no fue habilitado, mientras que otros funcionaron con mucha precariedad y donde no se logró cumplir con los protocolos como se esperaba. Eso pasa en general aquí y en todos los lugares y la sociedad no lo discutió. No pudimos discutir quién hace bien las cosas y quién no.

—¿Ustedes no se sintieron escuchados?

—Claramente. Nosotros tenemos una demostración de eso. Lamentablemente en 2020 perdimos personal porque cinco compañeros no docentes y uno docente, todos con licencia en sus casas y no tenían que ir a trabajar porque eran de riesgo. No trabajaron en toda la pandemia. Ninguno de los que estuvo trabajando en la Universidad se contagió ahí. Adentro de la Universidad nos preocupamos mucho, discutimos mucho sobre los protocolos, pero no fuimos capaces de llegar a cada uno de los hogares. Ni nosotros mismos pudimos llegar con el cuidado y los celos que tratamos de tener dentro de la Universidad a cada uno de los lugares a los que teníamos que llegar que es la casa de nuestros estudiantes y de nuestros trabajadores.

Mammarella pidió no analizar de forma general a la educación en pandemia y discutir más allá de las clases presenciales o virtuales.

Mammarella pidió no analizar de forma general a la educación en pandemia y discutir más allá de las clases presenciales o virtuales.

—¿Eso por qué pasó?

—Eso pasó por la desconexión. Creo que cada uno que se comprometió y cumplió las reglas para poder funcionar, para poder trabajar y desarrollar sus actividades y entendió lo que era el riesgo y se comprometió a vivir con el riesgo hizo mejor las cosas que aquellos que creyeron que por simplemente no exponerse laboralmente o por no exponerse subiéndose a un medio de transporte público el virus no le iba a llegar.

—¿Hoy no hay una situación de relajación respecto a los peligros del virus?

—Hoy hay una situación de descontento social con las medidas. En realidad, nosotros al interior de la Universidad siempre seguimos discutiendo por qué hay que cumplir con los protocolos y tratando de actualizarlos. Los protocolos se quedaron viejos. Todos entramos a la pandemia con cuidados que hoy seguimos viendo como el del calzado, las superficies, seguimos gastando enormidades de plata en el lavado de los pisos, las mesadas, cada vez que tenemos una actividad prácticamente fumigamos los ambientes. Sin embargo, hoy sabemos que el contagio se produce por vía aérea, por los aerosoles. No hemos actualizado esos protocolos. Se dice que ahora hay que estar en lugares abiertos, que hay que tener ventilación natural. Pero, además, tenemos que seguir con un montón de cosas. A la gente le seguimos poniendo cosas, la gente está cansada y no le explicamos si hay cosas que cambiaron y que ya no forman parte de ese cuidado o tienen otra lógica.

Fuente: UNO Santa fe.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *