Sobraron aptitud y actitud en todos

Luna Diale y Portillo estuvieron un escalón encima del resto, pero nadie se escapó al concepto de gran partido que tuvo un Unión que sorprendió y ganó muy bien, pese a que River se fue protestando contra el penal que cobró Pitana. 

No hubo puntos flojos ni pasajes de incertidumbre. River es River y si en algún momento complicó, es lógico que ocurra. River es de esos equipos que no tiene paz. Pero se encontró con la horma de su zapato. Unión le jugó con marcada inteligencia, concentración, actitud y aptitud. Conjugó los dos conceptos y terminó generando una actuación que sorprendió a todos.

Mauro Luna Diale (8) y Juan Carlos Portillo (8) fueron los dos abanderados de un equipo colmado de disciplina y buenas intenciones. Luna Diale fue la manija futbolística del equipo, desequilibró por todos los sectores de la cancha, por momentos pareció que la tenía “atada” y no se la podían sacar. Lo de Portillo fue notable. Corrió, estuvo siempre bien ubicado, impuso presencia y vigor físico, tapó bien la subida de los centrales y relevó correctamente siempre. Los dos jugaron un gran partido.

Moyano (7) fue clave en dos atajadas en el primer tiempo. Manoteó un remate de De la Cruz apenas empezó el partido (la pelota pegó luego en el travesaño) y luego tapó una entrada profunda y peligrosa de Julián Alvarez. En el segundo tiempo intervino poco y nada. Vera (6) arrancó con algunos problemas porque se le aparecía mucho Elías Gómez por su costado, pero enseguida fue corrigiendo todo, dejó de cerrarse tanto y terminó dando una buena imagen a la hora de marcar, con pocas proyecciones. Calderón (7) jugó un muy buen partido, ganó en todas y le dio tranquilidad y solvencia a la defensa. También fue muy bueno lo de Brítez (7), con presencia y yendo con todo a todas. Corvalán (6) no desentonó, cuidó bien su lateral y aportó la voz de experiencia para sostener el buen rendimiento defensivo.

En el medio, junto con Portillo fue muy bueno lo del pibe Nardoni (7), que además de correr todo el partido, se desenganchó en varias ocasiones y así llegó la jugada del penal de Armani. Por derecha, Juárez (6) trató de aprovechar a las espaldas de De la Cruz en el primer tiempo y de Simón en el segundo, en tanto que fue y vino para darle una mano a Vera. Por su parte, Gastón González (7) hizo un gran primer tiempo pero luego le encontraron la vuelta y ya no tuvo la posibilidad de desequilibrar como lo había hecho en los primeros 45 minutos.

El debutante Jonathan Alvez (6) hizo todo bien menos a la hora de definir. Es cierto que, para un centrodelantero, lo más importante es aprovechar las situaciones de gol y Alvez no pudo. Tuvo dos y fueron muy propicias. Pero al margen de eso, en todo lo demás cumplió. Un choque en el primer tiempo adentro del área chica de River le produjo un corte en el cuero cabelludo y jugó vendado a partir de allí.

Munúa, evidentemente conforme con el rendimiento del equipo, mantuvo a los mismos durante la mayor parte del encuentro. El primer cambio fue el ingreso de Zenón (6) por un agotadísimo Juárez.

El zurdito cumplió, defendió bien la pelota y se animó a tenerla. Unos minutos después, reforzó el mediocampo con la entrada de Roldán por Alvez, parando al ex Boca delante de la línea de volantes y como nexo con Luna Diale. Y ya en los minutos finales, la orden llegó para uno que retornó al club: Matías Gallegos. Fueron pocos minutos en los que se esforzó al máximo para correr a los defensores de un River que avanzó pero no atacó.

Fuente: El

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