Putin invade Kiev por aire, tierra y mar, mientras Estados Unidos busca golpear con más sanciones

Vladimir Putin ordenó un ataque militar a varios puntos de Ucrania, desde el norte, el este y el sur. Estados Unidos y Europa anunciaron nuevas sanciones económicas pero el Kremlin dice que está preparado para resistirlas.

Lo que hasta hace poco parecía imposible, en cuestión de minutos se hizo realidad: Europa está de nuevo en guerra -probablemente su mayor conflicto armado desde la Segunda Guerra Mundial-, luego finalmente lanzara un ataque por aire, mar y tierra sobre Ucrania. El timing también fue un mensaje: Vladimir Putin anunció la invasión precisamente cuando el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas estaba reunido de emergencia para analizar la situación.

Ucrania informó que columnas de tropas estaban cruzando sus fronteras desde Rusia y Bielorrusia, y desembarcaban en la costa desde el mar Negro y el mar de AzovEstados Unidos estimó que Rusia había concentrado al menos 190.000 tropas alrededor de su vecino.

Varios misiles -alrededor de 160, según fuentes oficiales estadounidenses- impactaron sobre la capital ucraniana, Kiev, y otras ciudades como Járkiv (la segunda más grande de Ucrania), Lviv (adonde se desplazaron varias delegaciones diplomáticas, incluida la estadounidense), OdesaMariupolIvano-Frankisvsk Zaporizhia, entre otras. Las fuerzas rusas también capturaron la central nuclear de Chernóbil, a sólo 90 kilómetros de Kiev.

Zelenski informó que al menos 137 soldados murieron como consecuencia de los ataques. Los ucranianos fueron a las estaciones del subterráneo para protegerse de los bombardeos, mientras otros están huyendo del país hacia RumaniaEslovaquiaHungría y Polonia.

Algunas de las principales ciudades como Kiev -donde se decretó el estado de emergencia- y Lviv cortaron la luz a la noche, como medida de prevención.

Luego de ordenar la operación militar -con el objetivo de “desmilitarizar” y “desnazificar” a Ucrania-, Putin se justificó diciendo que no le habían dejado otra opción. “Crearon tales riesgos en el ámbito de la seguridad que era imposible reaccionar de otra manera”, dijo.

Se desconoce cuál es el objetivo de Putin -que claramente va más allá de querer proteger los territorios separatistas de Donetsk y Lugansk en Donbás– aunque algunos analistas especulan que podría querer llegar a la capital para forzar un cambio de gobierno, considerando el enfoque pro-Europa del presidente Volodimir Zelensky.

LA REACCIÓN DE ESTADOS UNIDOS Y LA OTAN

La OTAN dijo que enviará más tropas para reforzar sus posiciones en el este de Europa -incluida la Fuerza de Respuesta de la OTAN– y que pondrá 100 aviones de guerra en alerta máxima. Sin embargo, aclaró que se tratan de medidas defensivas y que no tenía planes de enviar tropas a Kiev. El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, resaltó que las fuerzas estadounidenses “no participarán del conflicto de Rusia en Ucrania”, aunque el Pentágono ordenó la movilización de 7000 tropas a Letonia, Lituania, Estonia, Polonia y Rumania.

Ucrania no es parte de la OTAN, aunque el gobierno de Zelensky ha sostenido su intención de ingresar a la alianza militar, una de las principales cuestiones se seguridad esgrimidas por Rusia para comenzar el conflicto. En los últimos 20 años, la OTAN se ha expandido progresivamente hacia el este de Europa, incorporando no sólo a varios miembros de lo que fue el Pacto de Varsovia, también a tres exrepúblicas soviéticas: Lituania, Letonia y Estonia.

Pero más allá de que Estados Unidos y Europa han ayudado al ejército ucraniano con financiamiento (los estadounidenses enviaron fondos por u$s 650.000 en 2021) y equipos, la vía militar no es una opción para Occidente, que canaliza su reacción a través de las sanciones económicas.

Se prevé una nueva reunión de la OTAN para mañana.

NUEVAS SANCIONES

Tras la reunión del G7Biden anunció un segundo paquete “fuertes sanciones económicas” diseñadas para imponen “un severo costo a la economía rusa, tanto de forma inmediata como a lo largo del tiempo”.

Las nuevas sanciones incluyen: restricciones a las transacciones en dólares del Sberbank y un bloqueo total para VTBOtkritieSovcombank y Novibank.

Sberbak y VTB son los dos bancos más grandes de Rusia -representan el 33% y el 16% de los activos financieros totales- y, combinados, tienen fondos por u$s 750.000 millones. Ambos están profundamente integrados en el sistema financiero mundial, lo que significa que cualquier sanción a esas instituciones podría sentirse mucho más allá de sus fronteras.

“Existe el riesgo de que se produzcan corridas bancarias, de que se endurezcan las condiciones financieras y de que el crecimiento sea bajo, si no negativo, este trimestre”, le dijo Elina Ribakova, del Instituto Internacional de Finanzas (IFF), al Financial Times. “Estos bancos facilitan las transacciones con Rusia para el comercio mundial, así que los socios extranjeros tendrán que encontrar nuevos bancos con los que puedan trabajar”, explicó.

Hasta hoy, las sanciones sólo habían apuntado a un grupo de bancos pequeños -excepto Promsvyazbank, el banco militar es el único que figura en la lista de entidades de importancia sistémica del banco central ruso- que, combinados, representan alrededor del 5% de los activos total del sistema financiero.

Biden también anunció restricciones de financiamiento y toma de deuda para 13 empresas rusas, incluyendo bancos y empresas energéticas como Gazprom. Además habló de “frenar la habilidad de financiamiento y crecimiento del Ejército ruso” y controles de exportación para reducir en más de la mitad las importaciones rusas de tecnología.

Consultado por la posibilidad de excluir a Rusia de la plataforma de pagos internaciones SWIFT -como pasó con Irán en 2012- Biden dijo que “por ahora esa no es la posición que el resto de Europa desea adoptar”.

Desconectar a Rusia de SWIFT -la red internacional que utilizan más de 11.000 instituciones financieras en 200 países- sería un duro golpe para la economía rusa, ya que obstaculizaría su capacidad de recuperar las ganancias de sus exportaciones de petróleo y gas, que implican más del 40% de sus ingresos. De hecho, en 2020 Rusia representó el 1,5% de las transacciones en la plataforma.

Pero también sería un golpe para los bancos europeos, altamente expuestos a Rusia. Los bancos italianos y franceses tenían, cada uno, créditos pendientes por unos u$s 25.000 millones en el tercer trimestre de 2021, según cifras del BPI. Los bancos austríacos tenían u$s 17.500 millones. En comparación, la exposición de los bancos norteamericanos -más protegidos por el historial de sanciones económicas previas- era de u$s 14.700 millones.

Biden también anunció nuevas sanciones a oligarcas y familiares, cercanos al círculo íntimo de Putin y nodescartó que eventualmente se puedan aplicar sanciones directas contra el líder ruso, aunque no dio detalles sobre eso.

Como el primer paquete de medidas -en reacción al reconocimiento de la independencia de Donetsk y Lugansk- este segundo paquete corre el riesgo de parecer poco.

El primer paquete de sanciones -probablemente la medida más contundente vino de Alemania, con la paralización del gasoducto Nord Stream 2, valuado en u$s 11.000 millones-, claramente, no fue suficiente para desanimar a Putin.

Biden se defendió y dijo que “nadie esperaba que las sanciones impidieran nada de lo que está ocurriendo”. “Esto va a llevar tiempo y tenemos que mostrar resolución para que él [Putin] sepa lo que se viene y el pueblo de Rusia sepa lo que les ha causado”, agregó.

Estados Unidos y los países europeos tienen el desafío de encontrar un punto de equilibrio entre responder de una manera lo suficientemente agresiva como para frenar al líder ruso lo más rápido posible, y conservar algo de margen de maniobra en caso de que siga la escalada. Todo esto, mientras tanto, tratando de no dispararse en los pies con, por ejemplo, sanciones al sector energético que podrían aumentar aun más el precio del gas y el petróleo justo en pleno invierno para el Hemisferio Norte y cuando tanto Estados Unidos como Europa atraviesan una racha inflacionaria histórica.

CÓMO LE AFECTA A RUSIA

El gobierno ruso dijo que tiene más de 4,5 billones de rublos (u$s 53.000 millones) en fondos de libre disponibilidad para resistir las sanciones occidentales y apoyar a las empresas afectadas. “Hoy, Rusia tiene recursos financieros suficientes para mantener el sistema financiero a la luz de las sanciones y las amenazas externas“, dijo el gobierno ruso en un comunicado citado por Reuters.

Si bien Rusia está bastante integrada al sistema financiero mundial, los analistas dicen que está mejor preparada para resistir las sanciones que hace ocho años atrás. Las reservas rusas están alrededor de los u$s 635 mil millones y desde 2014 -cuando anexó Crimea-, los bancos nacionales han estado reduciendo su exposición al dólar y los bonos estadounidenses. El Kremlin también ha trabajado para reducir la presencia del dólar en las reservas internaciones de divisas, así como en transacciones con sus principales socios comercialesRusia tiene una mayor parte de sus reservas en oro y euros que en dólares, según el IFF.

China probablemente también podría ayudar a Rusia a superar las sanciones, especialmente a través de acuerdos sobre recursos y préstamos de varios bancos estatales, analizaron expertos consultados por el Financial Times.

El Ministerio de Relaciones Exteriores chino evitó enmarcar el ataque como una invasión y su vocera, Hua Chunying, se limitó a pedir moderación de las partes “para evitar que la situación se salga de control”, aunque reconoció a Ucrania como un Estado soberano. Por otra parte, revirtió la responsabilidad de la crisis en Estados Unidos, al que acusó de avivar las tensiones.

Fuente: EL CRONISTA COMERCIAL

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.