Carlos Arrúa: «Pipo me pide que me suelte y que lo haga jugar a Colón»

La figura de Nacional de Paraguay, llegó como refuerzo sabalero sobre el mismo cierre del libro de pases en Argentina. Dice que el mensaje del entrenador es muy claro y sin rodeos. «Necesitamos ganar para arrancar», afirma.

Carlos Arrúa. Crédito: Manuel Fabatía

Debutó en el profesionalismo del fútbol paraguayo en 2019, con una rareza: nunca hizo las inferiores «tradicionales» sobre hierba o césped allá en Asunción. «Yo jugaba fútbol de sala o Baby como se dice allá. Un día, a los 18 años, me vio un entrenador y me dijo que me fuera a probar a Nacional. Así arrancó mi historia». El muchachito de la película se llama Carlos Arrúa, el habilidoso guaraní que José Néstor Vignatti le pidió a su histórico amigo Pedro Aldave, sobre el cierre mismo de la ventana de verano en Argentina para que venga a Colón.

«Se dio todo tan rápido que ese día estábamos por jugar un amistoso y me sacaron de la cancha. Vino alguien del club y me avisó que me iba para Argentina a jugar a Colón». Por cuestiones obvias, Arrúa va y viene para todos lados con el «Conejo» Jorge Daniel Benítez, el delantero que también es de la Escudería Aldave y que llegó como un pedido del ex entrenador Marcelo Saralegui.

Mientras su padre se vincula al Palacio de Justicia en Paraguay, su mamá es ama de casa. Una de sus primeras declaraciones, cuando cobró el salario inicial como profesional en Asunción, lo define. Por esos tiempos, el ahora refuerzo de Colón afirmaba: «Mi más grande sueño es terminar la casa de mis padres, no tengo otra cosa en la cabeza. Más que nada es devolverles todo lo que hicieron por mi en estos años de sacrificio. Lo menos que puedo hacer es ser buen hijo y traerles alegría a la casa».

Con los cinco juegos en Argentina, superó sus primeras 100 planillas como profesional: 94 en el fútbol guaraní, 4 partidos con Nacional de Paraguay en Copa Sudamericana y ahora sus primeros juegos en el Sabalero. El total indica 16 goles en 103 cotejos.

-¿Cómo te acomodaste a la ciudad, al club, al plantel de Colón?

-Me estoy adaptando de la mejor manera y me estoy sintiendo muy cómodo. Todo equipo necesita ganar y si pasan las fechas y no ganas te sentís un poco frustrado. Pero lo que hay que destacar es que acá se trabaja mucho y que no hay mala cara a pesar de los resultados. El grupo se esfuerza mucho, es una mala racha y vamos a salir. Ojalá que el próximo partido podamos ganar

Néstor Gorosito. Crédito: Archivo El Litoral


-Arrancó Marcelo Saralegui la temporada y ahora llegó Néstor Raúl Gorosito. ¿Cómo baja el mensaje de «Pipo» a los jugadores?

-Me ha gustado mucho la inserción del propio Pipo acá, trabaja muy bien y es muy claro. No tuve todavía una charla privada con él, pero es muy directo con el grupo, lo que tiene que decir lo dice frente a todos y sin rodeos. Eso es bueno para el grupo y vamos a ir por buen camino.

«Me gusta mucho Juan Román Riquelme. Mis tres referentes son Messi, Ronaldinho y Riquelme, en ese orden»

Carlos Arrúa, refuerzo de Colón.

En el 2020, cuando «Pipo» lo sacó campeón a Olimpia de Paraguay, no sólo que Carlos Arrúa lo enfrentó a Gorosito sino que además le hizo un gol con la camiseta de Nacional. «El profe me lo recordó ni bien nos vimos acá en Colón…», dice sonriendo.

-Hablando de «Pipo», Carlos. ¿Qué te pide que hagas el técnico de Colón?

-Me pide que me suelte un poquito, que agarre la pelota pero que no baje tanto en el campo de juego. A veces los partidos son muy cerrados y en el medio cuesta agarrar la pelota; me pide que me haga cargo y que haga jugar al equipo.

-Es un momento complicado…Tanto Garcés como Goltz hablaron de la necesidad de «ganar» como sea

-Es lo que necesitamos y puedo asegurar que estamos trabajando mucho para éso en cada entrenamiento

-¿Cómo ves al fútbol argentino, en estas primeras fechas con la camiseta de Colón, comparado con el torneo paraguayo?

-En mi caso, todavía estoy en una etapa de transición y debo adaptarme. El fútbol argentino es mucho más físico e intenso y cualquiera te pasa por arriba. Debo tener dentro de la cancha un poco más de picardía. Pero también es cierto que los resultados sirven para que uno se suelte dentro de la cancha.

-Más allá del torneo doméstico, aparece en radar el partido por Copa Argentina, contra Colegiales, un equipo del ascenso en el camino de Colón

-Estuve viendo que varios equipos grandes cayeron en la Copa Argentina, así que hay que tomarlo con mayor seriedad. Yo creo que para los equipos más chicos no hay oportunidades como ésas y entonces dejan la vida; se esfuerzan el triple y es una gran motivación para ellos. Mientras que para los equipos grandes de Primera División ya no es tan especial. Es por eso que creo que pasa lo que pasa en este tipo de copas.

Copa Argentina: ¿cuándo juega el Sabalero?

Tomás Costa, vicepresidente de Colegiales, club del ascenso y rival de Colón en la Copa Argentina, descartó la chance de jugar el miércoles 29 de marzo en el estadio de San Nicolás contra el equipo de «Pipo» Gorosito.

«El 1 de abril tenemos el estreno de las luces, los 115 años de Colegiales y nosotros no podemos jugar el 29 de marzo, volver de San Nicolás el 30 y prácticamente al otro día jugar un partido que para nosotros es probablemente el más importante de la historia y obviamente el partido con Colón para nosotros es muy importante. Nosotros presentamos una nota solicitando que se modifique la fecha por estos temas», explicó el vice y aseguró que el mismo Claudio «Chiqui» Tapia estará ese día en la cancha.

«Nosotros teníamos la fecha del 26 de abril en el Estadio de San Nicolás. Ayer gente de Copa Argentina me comunicó que tenían que adelantarlo para el 29 de marzo por un tema con Rosario Central», dijo en ADN Gol (96.7).

Heinze viene con el mismo once

Si no aparecen inconvenientes de último momento, todo indica que el Gringo Heinze podría repetir el lunes a la noche contra Colón los mismos once iniciales que utilizó en la victoria sobre Barracas Central en el Coloso, el pasado fin de semana. Su intención primaria es aprovechar el envión anímico del grupo con este importante gesto de confianza.

Hasta este momento, el conductor leproso no pudo volver a anunciar la misma formación en dos encuentros consecutivos. Algunas veces por decisiones propias y otras por obligación (lesiones y expulsiones), pero su equipo nunca pudo saltar al terreno de juego con los mismos de arranque. Desde el comienzo de la liga, Heinze realizó 10 cambios en los once iniciales. Tres de ellos fueron defensores, tres mediocampistas, y cuatro delanteros. Esas determinaciones evidencian que no le tiembla el pulso para efectuar modificaciones y que el equipo todavía no lo termina de convencer.

Fuente: EL LITORAL.