¿Cuáles son los «7 lugares» que quiere reforzar el Kily en Unión?

Un arquero si se va Moyano, un central, un lateral, un «5», uno o dos que armen juego y algún delantero más, serían esos puestos que Cristian González pretende reforzar para elevar la calidad del plantel.

El Kily González no quiere vivir otro año «con la soga al cuello» y por eso exigió la llegada de siete jugadores al plantel. Crédito: Pablo Aguirre

«Con el Kily tenemos una muy buena relación, él es muy intenso afuera de la cancha, tanto como se lo vé adentro. El otro día me llamó para decirme que a la noche iba a ir a cenar a mi casa. Le pregunté si venía solo y me dijo que eran seis. Así que a las 4 de la tarde tuve que salir corriendo a comprar comida. El es así, quiere tener una relación bien directa. Y lo que me pidió, fue reforzar al equipo en siete lugares». Luis Spahn sabe que el margen de error se achicó considerablemente, que arranca mal en los promedios (cosa que no pasó en esta temporada) y que viene de un año malo, con mucho sufrimiento y con el crédito bastante achicado por parte de la gente. Luis Spahn sabe que no se puede fallar. Por eso, quiso picar en punta y cuando todavía no terminó el torneo (faltan semifinales y final aún), ya incorporó a Lucas Gamba y está muy cerca de abrochar un par de jugadores más.

La gran pregunta es: ¿cuáles son esos siete lugares que el Kily pretende reforzar?. Nadie lo dice, pero tampoco hay que ser un adivino para darse cuenta hacia dónde apunta. Primero, porque los puestos son once dentro de un equipo, o sea que quedarían apenas cuatro casilleros vacíos. O al revés, hay cuatro llenos y el resto vacíos y a la espera de la llegada de esos nombres que el técnico pretende para que el plantel deje de ser una «reserva reforzada» y se convierta en un equipo más confiable, menos limitado y con otras pretensiones.

  • El arco: fue un puesto bien defendido. Ni Moyano ni Campisi han sido cuestionados. Moyano tiene contrato a vencer dentro de tres semanas y posibles ofertas. Hace cuatro años que está en el club y atajó en 110 partidos. A los 33 años, posiblemente escuche alguna oferta que le pueda hacer ganar un dinero fuerte en este tiempo final de su trayectoria. Más allá de Campisi, quedarán los chicos del club y es posible que se busque un arquero más con cierta experiencia.

El presidente Spahn junto al Kily González Crédito: Mauricio Garín


  • La defensa: se va Calderón, pero en Unión quedan tres jugadores que son titulares (Corvalán, Paz y Vera). A ellos hay que sumar a Pardo y quizás restar a Piris (termina el vínculo a fin de año). El Kily usó casi siempre la línea de cinco, salvo en el último partido (jugó 4-4-2 ante Tigre). Necesita un lateral por izquierda, el puesto de marcador de punta derecha está cubierto (a Vera hay que sumarle Gerometta y el pibe Lisandro Morales) y posiblemente esté necesitando un central de experiencia que cubra ese vacío importante que deja Calderón.
  • El mediocampo: acá hay que poner especial atención en el puesto de volante central y en el de volante creativo. «El Kily quiere gente que arme juego, que tenga fútbol», se escucha decir con frecuencia. Por eso, Jonathan Gómez es un futbolista que desearía tener y que no llegó en el último torneo porque, a último momento, Fernando Gago no lo dejó salir de Racing. En esa función, la de creación, Unión tiene sólo a Luna Diale y con determinadas características. Necesita alguien más para sumar fútbol. Y luego, el «5» que no reemplazó ante la salida intempestiva e inesperada de Yeison Gordillo para ir a ser suplente en Vélez. Mosqueira es un muy buen jugador, pero también se necesita alguien con más contención. El intento de Tanda o el de Banega no resultó todo lo propicio que se esperaba, es posible que el técnico aún tenga esperanzas en ellos. Pero se impone la llegada de un «5» con marca, un creativo (o dos) y recuperar rápidamente a alguien que, cuando falta, se lo extraña: Enzo Roldán.
  • La delantera: se incorporó a Gamba, que ya no es el jugador que va por afuera para abastecer al «9», sino que se ha convertido en un jugador que rota por todo el frente de ataque. Viene de jugar muchísimo en Central Córdoba, lo cuál es muy bueno a sus 36 años. Tiene pertenencia. El se sumará a Gonzalo Morales, al pibe Domina y también a Nicolás Orsini, quien fue resistido y quedó en deuda. Hay que ver qué pasa con Orsini, haciendo una buena pretemporada y ganando minutos de fútbol. No tiene la chapa de un gran goleador (su mejor marca es en Lanús, cuando hizo un gol cada cuatro partidos), pero puede ser que mejore y aporte esa jerarquía que Unión fue a buscar y que él todavía no supo entregar. Quizás se busque algo más en esa posición.
  • Hay dos cuestiones que Unión deberá atender y resolver de manera rápida y eficaz. La primera, levantar las inhibiciones (Capiatá por Junior Marabel e Independiente Medellín por Castrillón). La segunda, tener en Santa Fe, el 2 de enero, a la mayoría de esos siete jugadores que el Kily pretende para darle un salto de calidad al plantel. «Vamos a incorporar experiencia», dijo el presidente, tratando de aumentar la edad promedio de un equipo que se convirtió en uno de los más juveniles (o directamente el más juvenil) de la temporada. También habrá que esperar el movimiento del mercado respecto, sobre todo, de alguna oferta que llegue por Kevin Zenón, el jugador «a vender» que tiene un Unión que ha provisto de una buena cantidad de millones de dólares a su tesorería con las transferencias de jugadores surgidos de sus canteras.

Fuente: EL LITORAL