En Rosario, Bullrich pidió trabajar en conjunto y planteó acciones contra el «narcoterrorismo»

Destacó los resultados del Plan Bandera y aseguró que, como consecuencia, se redujo la «capacidad operacional» a las bandas. Anunció el envío e la ley Antibanda al Congreso, el pedido a la Justicia para aplicar el art. 41 de la Ley Antiterrorista, control de armas de fuego, políticas contra el lavado de dinero y saturación en zonas específicas.

La ministra de Seguridad estuvo este lunes en Rosario para poner en marcha el comité de crisis junto a su par de Defensa Luis Petri y el gobierno que encabeza Maximiliano Pullaro luego de una semana trágica y signada por una escalada de violencia que incluyó el asesinato a sangre fría de cuatro trabajadores (dos choferes de taxis, un conductor del trolebús y un playero), todo acompañado con mensajes intimidatorios de claro corte mafioso.

En las últimas horas el gobierno nacional instaló la figura de «narcoterrorismo» para definir esta modalidad criminal Y en esa línea, anunció medidas para perseguirlo, cercarlo y penalizarlo. Para eso, pidió el acompañamiento de todas las fuerzas del Estado, junto con el apoyo de las Fuerzas Armadas y las fuerzas de seguridad, de la Justicia y hasta de la prensa.

En primer lugar, la ministra hizo un racconto de las acciones desarrolladas en el marco del operativo Bandera que anunció en Rosario, a poco de asumir, junto al gobernador Maximiliano Pullaro para conjurar los delitos vinculados a la narcocriminalidad. «Hoy podemos pasar a una nueva categoría que es el narcoterrorismo».

Así, recordó que se comenzó con un comando unificado que en los meses de enero y febrero trabajó en las zonas más calientes y tuvo «relevantes logros», asimilados a la cantidad de personas, vehículos y motovehículos (que son los que presentan mayor nivel de informalidad y son los más usados por narcoterroristas, dijo) controlados y retenidos.

Durante esos dos meses «se bajó el homicidio y el delito en la ciudad de manera contundente», afirmó la ministra y detalló que se hicieron incautaciones de armas y de drogas, principalmente cocaína. A las tareas por tierra se sumó una lancha de control para evitar la llegada de vehículos fluviales con droga a la costa.

En paralelo se desarrollaron programas para internos de alto riesgo de cárceles federales y de la provincia, «minimizando al máximo la posibilidad de que desde allí se puedan comandar operaciones».

Como consecuencia, se recibieron «hábeas corpus sistemáticos, hechos de una manera en que todos los miembros de las bandas y sus abogados trabajaron en conjunto». En ese punto destacó el acompañamiento «muy importante» de la Justicia que no otorgó ninguna de las medidas solicitadas, «para romper con el régimen de presos de alto riesgo: aislados, con mínima comunicación que la Constitución Nacional establece y que no puedan tener visita que no sea la normal».

Para la ministra queda claro que estas medidas generaron la «contracción concreta de la capacidad operacional del negocio que manejan las bandas en Rosario».

También hubo acciones en cárceles nacionales y federales, como la de Ezeiza donde se hizo un control con un mecanismo para detectar señales de celular bajo el agua. «Están limpias las zonas en las que están los presos donde el 90 % de los presos de alto riesgo de cárceles federales vienen de bandas rosarinas»,

La respuesta fue una «retaliación», «una forma de intentar sacarnos del camino, y empezaron con acciones narcoterroristas atacando a ciudadanos que están cumpliendo su trabajo».

En ese punto, aseguró que van a mantener la estrategia: «Sabemos el sufrimiento que ha tenido y tiene Rosario y que tiene que volver a la normalidad». En ese marco, planteó un «diseño más fuerte, más a fondo que va a llevar al acorralamiento y encerramiento de todos y cada uno de los miembros de las bandas».

Entre las medidas que anunció en esa línea figuran el pedido a la Justicia para la utilización del artículo 41 de la Ley antiterrorista.

Además se va a enviar al Congreso Nacional (al que Bullrich cuestionó porque «no nos acompañó para tener elementos de emergencia en seguridad) el proyecto de ley Antibanda, con una nueva tipificación de persecución penal, en línea con lo que hicieron países como Italia, Estados Unidos y El Salvador, explicó la funcionaria. De esta manera, cada integrante de la organización será juzgado por los crímenes que esta cometa.

Las fuerzas de seguridad van a generar una «saturación» en las zonas más calientes a las que se sumarán otras, con equipos especiales de investigación, del Ministerio Público de la Acusación y Justicia Federal para generar «el mapa de la nueva estructura criminal, el árbol genealógico de las bandas que hoy actúan en Rosario para poder ir atrás de cada una».

Esos operativos de saturación pondrán énfasis en el horario de 17 a 7 de la mañana siguiente.

Además se va a trabajar «fuerte» sobre el lavado de dinero, al que Bullrich definió como el «más oculto de los delitos que muchas veces no está en los barrios humildes sino en aquellos de alta capacidad económica».

Mientras se espera la sanción de las leyes y se siguen los operativos de saturación, se pedirán a la Justicia «medidas excepcionales a la altura del desafío que tenemos para trabajar contra los narcocriminales terrortistas». «El objetivo es sacar las armas que han crecido y atentan contra la vida».

«Esperemos el apoyo de diputados y senadores nacionales a estas leyes que van a ser el cambio que nos va a permitir tomar al conjunto de las bandas y no una por una: necesitamos terminar con el hormiguero y no hormiga por hormiga. No es un problema de ganar, sino de hacerles la vida difícil, que no haya armas en cada casa, que no se genere la situación de que una persona salga a cualquier hora con un arma», sintetizó Bullrich.

«Lucha sin cuartel»

La ministra hizo particular hincapié en la necesidad de llevar adelante estas acciones de manera conjunta, todos los poderes del Estado y todas las jerarquías: desde Nación, la provincia y el municipio, en una «lucha sin cuartel para que Rosario quede liberada de narcocriminales: no es una cuestión de quién hace la operación sino de hacerla», sostuvo. En tanto abogó por políticas de protección para que «los jóvenes no entren en el delito».

Pidió luego el acompañamiento de la prensa «en aquellas operaciones de carácter confidencial», destacó el compromiso del presidente Javier Milei en estas acciones y aseguró que, en este momento difícil, «vamos a proteger con todas las fuerzas la vida de los ciudadanos». «Todos juntos», remarcó tomándole el brazo al gobernador Maximiliano Pullaro y al ministro de Defensa Luis Petri a un lado y otro de su silla en la conferencia de prensa.

Fuente: EL LITORAL.